diciembre 9, 2021

Voz Nortecaucana

La Voz De Nuestra Gente

Reconstrucción paso a paso de cómo ocurrió la masacre de Llano Verde

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Las autoridades reconstruyeron el crimen tras la captura de dos de los vigilantes del cañaduzal.

Semanas antes de la masacre de Álvaro José Caicedo, Jair Cortés, Josmar Jean Paul Cruz, Luis Fernando Montaño y Léider Cárdenas, un vigilante del cañaduzal en terrenos de un privado fue asesinado.

Desde entonces, los vigilantes que se turnaban esas labores en un predio privado, veían cómo -diariamente o con frecuencia- estos adolescentes ingresaban para bañarse en una laguna o a comer caña en esta zona arrinconada en el oriente de Cali.

En Llano Verde viven familias en situación de desplazamiento por el conflicto armado, de reinsertados y de reubicados de zonas de riesgos de inundación en el jarillón del río Cauca.

Es un barrio marginal que colinda con cientos de hectáreas de cañaduzales dentro de los llamados ejidos de Cali, terrenos que en la época de la Corona Española fueron utilizados para que la servidumbre y para que la población pudiera tener actividades de esparcimiento.

Hoy, 2’022.000 metros cuadrados pertenecen al municipio son públicos y 196.400 hectáreas más corresponden a un área de privados. 

Desde aquel asesinato de un vigilante, Álvaro José Caicedo, Jair Cortés, Josmar Jean Paul Cruz, Luis Fernando Montaño y Léider Cárdenas estuvieron en la mira de tres hombres, de acuerdo con el fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa. Dichos hombres fueron alimentando, al parecer, sentimientos de racismo y resentimiento contra estos jóvenes, quienes además de bañarse en la laguna, les gustaba comerse la caña.

No obstante, como lo señaló el fiscal Barbosa, ninguno de los menores masacrados fue vinculado al asesinato previo de un vigilante, al tiempo que las familias reiteraron el llamado de que no son delincuentes y que exigen justicia para estos niños. 

Estos antecedentes desembocaron en que aquel 11 de agosto, cuando los cinco menores de edad entraron al cañaduzal, fue como si ya tuvieran una sentencia de muerte encima, lo que coincidió con la hipótesis de la misma comunidad de un genocidio contra esta población de afrodescendientes, cuya mayoría vive en Llano Verde. 

El ingreso de los adolescentes se habría registrado antes del mediodía, teniendo en cuenta que algunos de ellos no fueron a almorzar a sus hogares.

tomado de: eltiempo.com

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