diciembre 9, 2021

Voz Nortecaucana

La Voz De Nuestra Gente

Incansable, así es el trabajo de la Cruz Roja en la pandemia

2 minutos de lectura

Con la ayuda de donantes y voluntarios, la entidad está llegando a las personas que más lo necesitan

En sus 41 años de historia, la Cruz Roja Colombiana Seccional Cundinamarca y Bogotá ha desarrollado acciones humanitarias para aliviar y prevenir el sufrimiento humano .

La crisis del covid-19 no ha sido la excepción. Esta entidad sin ánimo de lucro e independiente del Estado colombiano ha trabajado para ser una voz de aliento que le dice a la población “¡Juntos somos más fuertes!”.

Esta frase es, precisamente, el mensaje de campaña con el que la Seccional Cundinamarca y Bogotá ha hecho frente a la crisis, labor en la que han sido fundamentales los aportes de los donantes, los mejores aliados de la acción humanitaria.

A la fecha, se han sumado más de 50 organizaciones del sector bancario, automotriz, medios de comunicación, industrias de alimentos lácteos, grasos, panificación, bebidas, empacados, y otras de producción de implementos de protección personal, insumos médicos y varias fundaciones e iglesias.

“Estamos llenos de gratitud. Estas organizaciones, junto con más de 430 personas naturales, han prestado su ayuda en aquello que clasificamos como apoyo logístico, bienestar, elementos de protección personal, kits alimentarios y kits de aseo, todo esto para beneficio de miles de hogares en las 20 localidades de Bogotá y en 100 municipios de Cundinamarca”, explica Andrés Liñeiro, director de Alianzas y Desarrollo institucional de la entidad.

Asistencia humanitaria, más fuerte que nunca

Sobre la base de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Estrategia Internacional de la Federación de la Cruz Roja 2030, la Seccional Cundinamarca y Bogotá ha llevado a cabo intervenciones humanitarias de acuerdo con los principios de neutralidad, humanidad, imparcialidad e independencia, entre otros.

Entre las poblaciones atendidas se encuentran más de 42.159 víctimas del conflicto armado; 231 mujeres víctimas de violencia basada en género y trata; 541 niños, niñas y adolescentes maltratados; así como 5.742 migrantes y más de 1.190 atenciones a población vulnerable de comunidades étnicas.

“Con el aislamiento, han aumentado las condiciones de vulnerabilidad y violencia al interior de las familias. A estas personas les estamos brindando atención con alojamientos temporales transitorios, pero nos queda mucho por hacer, pues nuestro objetivo, además de asistir, es reconstruir proyectos de vida”, destaca Érika Cardona, directora de Asuntos Humanitarios.

Compartir

Deja una respuesta