diciembre 1, 2021

Voz Nortecaucana

La Voz De Nuestra Gente

Era un paseo a una isla paradisiaca, pero su prometido la asesinó

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El piso de la cocina había quedado completamente ensangrentado. La joven Alexandra Gaviria estaba tendida, desgonzada y sin signos vitales. A su lado, al parecer agonizando, se encontraba Juan Carlos Saldaña, su prometido.

Esta escena del crimen sacudía a la pequeña isla de San Eustaquio, ubicada en las Antillas Menores del Caribe y perteneciente a los Países Bajos. Ese 25 de junio del 2017 se marcaría en el calendario de este poblado, de unos 3.800 habitantes, como el día cuando un asesinato volvía a ocurrir tras 12 años sin un solo delito de este calibre.

Era excepcional que un crimen se perpetrara en San Eustaquio. Al lunes siguiente, los titulares de las noticias de todas las islas del Caribe que pertenecen al Reino de los Países Bajos hablaban del asesinato de esta colombiana de 24 años.

La investigación que se iniciaría por el Ministerio Público se denominó “Misty”, cuyo significado en español es brumoso, un término que se le acuñó por la turbiedad en el que fue hallado el cuerpo de la mujer.

Alexandra Gaviria llegó a la pequeña isla el 5 junio del 2017 en compañía de Juan Carlos Saldaña. La pareja llevaba cerca de 10 meses de relación y vivían juntos en el corregimiento de Villagorgona, en Candelaria (Valle del Cauca).

Un mes antes del viaje, Saldaña, de 39 años, se inclinó ante la mujer para pedirle que se casaran. También invitó a Alexandra a que lo acompañara un par de meses a San Eustaquio, una isla paradisiaca donde trabajaba como soldador en una empresa petrolera. Al retornar a Colombia se unirían en matrimonio.

Yeni Gaviria, hermana mayor de Alexandra, cuenta que Saldaña empezó a frecuentar el estanco de licores que pertenecía a su familia en Villagorgona, corregimiento donde muchos lo conocían.

Alexandra y Saldaña iniciaron una relación que parecía perfecta. Al poco tiempo, la joven se fue a vivir con el hombre y en solo meses estaban comprometidos. Era un idilio.

“El Juan Carlos que conocimos era un hombre que se mostraba como excelente persona. Con mi papá se comportaba superbién”, cuenta Yeni.

El viaje a San Eustaquio debía ser una luna de miel anticipada en un lugar paradisiaco. En las redes sociales, Alexandra mostró algunas fotos de San Eustaquio tras llegar a la isla. En unas sonreía junto a Saldaña, en otras evidenciaba el exuberante atardecer y algunos veleros surcando el mar.

A diario, Yeni y Alexandra conversaban por videollamadas a través de WhatsApp o Messenger de Facebook, en las cuales se mostraba feliz por el viaje y el futuro que le esperaba con Saldaña.

De acuerdo con los informes policiales y las referencias de la prensa en San Eustaquio, Alexandra Gaviria y Juan Carlos Saldaña pasearon por los alrededores de la isla en un crucero.

Una vez terminó el recorrido, ya para la noche, fueron vistos en un bar donde habrían compartido algunos tragos. También, informaron algunos testigos, se les habría visto discutir.

Tras un rato en el bar, la pareja tomó rumbo a su casa ubicada en un sector conocido como Blijden Road. En ese hogar convivían con otros tres colombianos que laboraban en la isla. Uno de ellos estaba dentro de la vivienda, los otros dos no se hallaban allí.

Según la Policía de los Países Bajos, a la estación de San Eustaquio llegó una llamada que los alarmó hacia la 1 de la madrugada del 25 de junio. En esta comunicación se dio aviso, por parte de uno de los colombianos que apenas llegaba a la casa, que había dos personas gravemente heridas dentro de la vivienda.

Al ingresar a la casa, los agentes de la policía hallaron muerta a Alexandra. Saldaña tenía heridas de consideración, por lo que -de inmediato- fue trasladado al centro médico Queen Beatrix.

tomado de: eltiempo.com



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