diciembre 1, 2021

Voz Nortecaucana

La Voz De Nuestra Gente

El Tambo y Argelia: la frontera del miedo en el Pacífico colombiano

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La gente bautizó la zona como ‘el patio del Cauca’, debido a la poca presencia del Estado.

Dos recientes masacres se presentaron en El Tambo, Cauca, en los últimos 30 días. Una lluvia de sangre que se llevó la vida de nueve personas, todos hombres, entre 20 y 32 años. Una ocurrió en el corregimiento de la Uribe y la otra, en Seguengue. En ambas, las víctimas fueron encontradas con las manos amarradas, heridas de bala y presentaban señales de tortura.

La primera masacre ocurrió el viernes 21 de agosto. Esa noche, habitantes de El Tambo encontraron los cuerpos de seis jóvenes. Dos semanas después, fueron encontrados en la madrugada en el corregimiento de Seguengue los cuerpos de tres hombres en plena calle.

El fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, aseguró que “estos hechos criminales se habrían presentado por disputas derivadas del tráfico de estupefacientes. Es preciso resaltar que la detenida se había desmovilizado del Eln y luego de salir de prisión pasó a las disidencias de las Farc del frente ‘Jaime Martínez’, desde donde controlaba el tráfico de estupefacientes en la comuna 7 de Popayán”.

Según la Tercera División del Ejército, esta mujer tiene un amplio prontuario criminal con delitos como extorsión, amedrentamiento a empresas privadas y de transporte público de la región, tráfico, fabricación y porte de estupefacientes, secuestro y homicidios colectivos”.

Estos crímenes ocurren en un municipio donde en lo corrido del año se han reportado 53 asesinatos: 51 en la zona rural y dos en la urbana. “Esta es una cifra que nos aterra, ya que en el 2019 se registraron 17 homicidios y en menos de nueve meses de lo que va de este 2020, los números son tres veces mayores”, dijo Carlos Alberto Vela, alcalde de El Tambo. El narcotráfico sería la causa

El Tambo y Argelia son las zonas del país con mayor área sembrada de coca (17.000 hectáreas) y donde se concentra más de la mitad de los cultivos del Cauca, explica el coordinador del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos, Leonardo Correa.

Además, según el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), las hectáreas de cultivos ilícitos en el Cauca aumentaron desde el año 2013 al 2019, pasando de 3.326 a 17.346.

Por su parte, el coordinador del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), Jorge Sánchez, dice que luego del proceso de paz con las Farc, grupos armados se “reestructuraron” en esos espacios que antes ocupaba la antigua guerrilla.

De otro lado, el general Marco Vinicio Mayorga Niño, comandante de la Tercera División, señaló que ambos municipios conectan con El Naya, la zona que da salida al océano Pacífico por el Valle del Cauca y Nariño, lo que hace que diferentes estructuras, como los frentes José María Becerra y Manuel Vásquez, del Eln, disidencias de las Farc, comandadas por el frente ‘Carlos Patiño’, así como pequeñas estructuras del ‘clan del Golfo’, se disputen estos territorios para el narcotráfico y la comercialización del clorhidrato de cocaína en las regiones vecinas y en el exterior. Por eso los dos municipios caucanos son tan importantes para estos narcotraficantes.

Muchos llaman a esta zona limítrofe con Nariño ‘el patio del Cauca’, porque la presencia del Estado es casi nula, las instituciones no llegan y eso ha permitido que las bandas criminales impongan su dominio a través de las armas y la intimidación.

El 7 de septiembre, el presidente de la República, Iván Duque, viajó a Popayán a liderar un consejo de seguridad con el fin de evaluar el impacto de los planes de la Fuerza Pública para contrarrestar las amenazas de los grupos armados y garantizar de forma efectiva los derechos de la población.

También, el jueves se logró la captura de alias Palillo, presunto cabecilla de las finanzas del frente José María Becerra, del Eln, en esta zona del departamento.

tomado de: eltiempo.com

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