diciembre 9, 2021

Voz Nortecaucana

La Voz De Nuestra Gente

El golpe del invierno en La Guajira y N. de Santander

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Mientras que San Andrés y Providencia aún no se reponen de las 24 horas más tormentosas que han vivido sus habitantes tras la llegada del huracán Iota, Norte de Santander y La Guajira están sintiendo los coletazos y ayer amanecieron con severas inundaciones. Expertos hacen un llamado a la prevención.

Por esta razón y para tomarle la delantera a los impactos que están teniendo las lluvias sobre la región Caribe, ayer el contralor Carlos Felipe Córdoba visitó La Guajira no solo para revelar nuevos hallazgos fiscales, también para evaluar las afectaciones de las lluvias, ya que de acuerdo con el Ideam hay alerta roja y en Uribia declararon ya la calamidad pública.

En el tema fiscal, de acuerdo con el parte entregado, el valor de los proyectos paralizados pasó de 12.000 a 240.000 millones de pesos, tal como se estableció luego de la visita al Terminal de Transporte en el municipios de Uribia; al Parador Turístico 4 Vías, del municipio de Maicao; al sistema integral de acueducto y abastecimiento de agua potable, en el corregimiento de Camarones y a la Institución Educativa Familia de Nazareth, en Riohacha.

Por esa razón, argumentó el contralor, se decidió convocar a Compromiso Colombia, “uno de nuestros programas bandera para poner en funcionamiento elefantes blancos”.

Añadió que se espera que puedan entregarse los acueductos, avaluados en 114.000 millones de pesos y cuya construcción actualmente está parada en más de un 70 %.

En este sentido, conforme a las declaraciones del contralor, hay un trabajo conjunto con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía y próximamente se imputarán cargos a los responsables de estos casos. Pese a que no precisó quienes serían los involucrados directos, reveló que ya hay 90 procesos en curso por 22.105 millones en relación con el manejo de las regalías en el departamento.

Además, la Contraloría subrayó que ha emitido 40 alertas por $2,68 billones en procesos contractuales en La Guajira.

Afectación climática

Entretanto, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd) informó de las severas inundaciones que sufrió La Guajira, siendo Uribia, Maicao y El Molino los municipios más afectados. Allí se registró la evacuación de 761 personas a albergues temporales.

Desde Cúcuta, en donde las lluvias dejan muertos y media ciudad inundada, la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez hizo tres anuncios relevantes: reubicación, identificación de lugares de alto riesgo y legalización de barrios.

Al término del Puesto de Mando Unificado que encabezó con las autoridades regionales, en Cúcuta, anunció acciones que se llevarán a cabo para mitigar el sufrimiento de las familias que perdieron todas sus pertenencias por el impacto del invierno. “Aquí estamos, no para hablar del pasado, sino para prevenir que en el futuro inmediato tengamos nueva pérdida de vidas, nuevas personas desaparecidas o tengamos más pérdidas de vivienda, de bienes materiales. Se ha acordado acá la identificación de lugares que puedan tener un alto riesgo en los próximos días, pues vamos a desarrollar unas obras de mitigación, donde ya la gobernación venía trabajando de la mano con los alcaldes locales y con apoyo de la propia comunidad”, señaló.

Por ahora, se entregarán 2.500 subsidios de arrendamiento para la población que debe ser reubicada, mientras se ofrecen opciones definitivas para 119 familias. También se entregarán 2.000 kits de ayudas humanitarias, durante esta semana.

¿Cómo entender esto?

Con respecto a esta situación, Everardo Murillo, consultor internacional en gestión de riesgo de desastres y cambio climático, aclaró que todos los municipios en Colombia cuentan con planes para prevenir los efectos de los desastres naturales. A pesar de ello, no son transformados en proyectos reales debido a la falta de recursos en los entes territoriales.

Holmes Páez, profesor del departamento de ingeniería civil de la Javeriana, expuso que hay una fuerte relación entre la escasez de recursos y un mayor impacto por las emergencias.

En relación con ello, enfatizó en que la mayoría de los damnificados reside en viviendas con características inadecuadas y muchos de ellos habitan en zonas inestables. Por ello, a su juicio, “una parte de la prevención consiste en mejorar los desequilibrios sociales en el país”.

Adicionalmente –mencionó– la misma comunidad puede idear maneras poco costosas para protegerse ante contingencias ambientales, como por ejemplo: Sistemas de alerta comunitarios y construcción de alguna habitación de las casas en concreto, “tal como lo hacen en Cuba las familias humildes durante la temporada de huracanes. Así pueden almacenar sus pertenencias valiosas en ese cuarto y evitar mayores pérdidas” .

tomado de: elcolombiano.com

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